viernes, 23 de octubre de 2009

Aviso a todos los inquilinos...


Texto y foto por: Selim Castro


Lasví, unpardebolsasdeplásticopeleando, completamenteenervadas. Seayudabanconsusasasparadesplazarseporelpisodelacocina. Consusbocassemordían, siesqueestapalabrapuedeaplicarsealcaso. Searrancabanjironesquevolabanporlacocina. Soloseescuchabaelruidodelplásticoestrujado, comocuandosebuscaalgoenellas. Lesgritéytratandodeapartarlasuname“mordió”. Finalmenteseparadaslasarrojéalcubodebasura. Noandendescalzosenlacocina, hayunpocodesangre.

jueves, 22 de octubre de 2009

Abismos ajenos...

Foto: M'jaïl (flickr)


Texto Por: Tuky Mario Vettoretti


De aquí soy; del abismo que lleva al alma.
Soy del lugar en el que el humo se queda en pausa
y donde se materializa el amor.

- ?se que?
- Se materializa el amor.
- Eso es importante.

Soy del lugar en donde se escuchan los silencios,
en donde se encierran las palabras
y luego se liberan en negras babas.

- o azules o rojas (las babas)
… con rojo es grosería.

Soy de aquí, donde se mama tan bien el sexo,
donde se vive libre y se otorga redención.

Soy del lugar que a;oro y del cobijo de tus pensamientos,
de la sutil esquina en la que me quedo de tus labios,
de tu mar inmenso en que me empapo de bondad.

Soy del hueco que te representa,
por donde pasan arrasando tus suspiros a la voz de un solo grito
que no cesa por dolor.

- ¿y cuando te cosan los labios y tu badajo lo hagan vientre?
- A libertarnos vengan nuevas voces y nos bañen de su sed.
- ¿que nos conviden de su sed?
- Y que se haga de ella una sola.
Y sea parte de todos los sufrimientos humanos.
Y liberte la añoranza por envidia a la negación.

Es en abismos ajenos donde te cuido, donde te gesto.
Es en abismos ajenos, donde tu voz se hace mía también.


o... Desde tu boca

martes, 20 de octubre de 2009

Ejercicio 4: Tu historia en corto

Fotograma del cortometraje "Medianeras" de Gustavo Taretto


Este es uno de los retos más grandes pero divertidos dentro del taller. Se trata de hacer un guión cinematográfico para un cortometraje.
Obviamente el guión debe ser de una historia de creación propia, que puede ser alguna basada en los ejercicios anteriores, una guardada por ahí, o directamente una nueva.
Explico a grandes rasgos la estructura de un guión cinematográfico:


Descripción por escenas:
Número de la escena. Interior/exterior. Lugar. Momento de la escena.
Descripción de la escena incluyendo caracterísitcas del espacio, de la situación y de los personajes.
En estas líneas no puede usarse la frase "se ve", más bien hay que describir directamente las cosas y las situaciones, porque es evidente que se verá en pantalla. Tampoco es válido describir los lugares ni las personas de manera abstracta "se le nota triste" o "es una calle melancólica". Hay que tratar de dar esas ideas con el uso secuencial de imágenes.

Ejemplo:
ESCENA 1: Interior. Casa. Noche.
Llueve afuera. La casa es grande, descuidada, hay pintura despegada en algunas zonas de los muros, en las que se alcanzan a ver los tabiques que hay detrás. En el techo resquebrajado, como dos grandes firmas, están dos grietas muy profundas, como brazos de árbol.


Introduccion de personajes:
Cuando un personaje nuevo entra a escena; es decir, uno que no ha aparecido antes en la narración; su nombre se pone en mayúsculas. Las veces posteriores que se le mencione ya será en mayúsculas y minúsculas. Si los personajes no tienen nombre, pueden denominarse Ël, Élla, Eso.
ESCENA 7: Interior. Sala, Noche:
Un relámpago aparece en la ventana. Sigue lloviendo intensamente. Unos zapatos negros lustrosos y pequeños se acercan a la cubeta, se paran a un lado de ella cautelosamente. Unas manos también pequeñas toman el borde de la cubeta para moverla unos dos centímetros. El blues ahora toma nitidez. ENRIQUE, un chico de menos de un metro de altura, con el pelo larguísimo, tiene la cara enrojecida y los ojos encendidos, presiona fuerte los labios, éstos empiezan a temblar, hasta que hace salir un grito de desesperación.


Diálogos:
Las palabras dichas en voz alta o en voz en off por los personajes o el narrador, se pondrán al centro de la página, con alineación centrada también.


ENRIQUE:
¡Yo no sé qué se piensa ese! ¡Es bien sabido que aquí no puede entrar cualquiera!


¿Cómo manejar el cambio de escenas?
La escena es otra cuando cambia el contexto (espacio) y/o la situción (tiempo). Pudiendo haber escenas que se desarrollen en un mismo lugar pero que en ellas se perciba el cambio del día a la noche; y pudiendo haber escenas en las que los personajes caminen de un espacio a otro pero con una continuidad de la situación.
Es decir, cuando sea necesario para la narración cambiar de situación y/o de espacio; se abrirá otra escena.
Pues en términos generales esa es la estructura técnica de un guión LITERARIO, para cortometraje. Aclaramos que es el guión literario, ya que el guión técnico especifica movimientos de cámara y tipos de tomas, y no es el fin de este ejercicio.

Pues ¡a crear tu historia en corto y que te diviertas!

lunes, 19 de octubre de 2009

Tamés: Otros infinitos



Texto e ilustraciones: Arq. Jorge Tamés y Batta

miércoles, 14 de octubre de 2009

Negra, la noche y tu olor

“Me escapé por la ventana y me crucé con los malditos.
Albañiles lagrimales, bomberos sentimentales.
Putas sicoanalistas, ternura de criminales.”
Milonga de los Perros , La Chicana Tango.
Por: Braulio M. Aguilar Orihuela.
Esta noche, su olor atraviesa hasta la más espesa de las conciencias. Como esperando una cita tardía, llegaba noche tras noche vestida de negro, a veces larga y esbelta otras lucía más robusta y pesada. Desde las ventanas de las habitaciones del hotel, la veo recargarse en el poste de luz, tan oscura como la noche, y se queda en vela; escondiendo algo, escondiéndose de alguien, escapándose de algún lugar. La gracia no le sonríe.
En una ocasión fui testigo, calles más abajo, cómo sacaban a un par de borrachos de una cantina. “¡Cabrón, yo no hice nada!” (mientras manoteaba el borrachín al aire como quitándose las sogas que lo sujetaban). “Fue el puto de allá que le agarró la pierna…” (alegaba el que se veía menos ebrio). “Los dos para afuera” (los empujó el cantinero con una escolta de dos monstruos con picos y colmillos). Salieron trastabillando pero el godo, con barba raída escurrida por el mismo líquido que marcaba su chamarra, intentó entrar de nuevo a la cantina. “¡Córrele, cabrón!” (jalando a su compañero al ser perseguidos por las bestias de la cantina armados con machetes). Minutos después, la botaron a ella también. Sin compasión, cual saco de desechos. Horas más tarde salió el travesti. Caminó desenfadado frente a ella, con la pesada calma de la indiferencia. Ella seguía en su poste, arrumbada, guardando la despedida en los olvidos cotidianos. No la soportaban ni en su casa.
Me ha tocado ver que muy de noche, cuando sólo el silencio es testigo, la sacan arrastrando de alguno de los departamentos del edificio de enfrente. Esta noche, una joven, de holgados pants como pijama y larga playera para descansar, esperó la soledad de la avenida desde su ventana para sacarla. La veía cuando se asomaba cada diez minutos hasta que dieron más de las doce. La veía esforzándose para hacer el menos escándalo posible. La veía batallando con la bolsa negra. Finalmente, atravesó el camellón de la avenida y llegó a la esquina el hotel. Lanzó un suspiro, de agotamiento y alivio. “Lo siento mucho…”. Apenas se logró escuchar cuando se apagó la frase con el sello de las lágrimas. Terminó de acomodar la bolsa de basura en el poste de madera. Ella acomodó los cuerpos en el interior de su vestido negro. La joven de pants regresó corriendo al edificio de enfrente. Mi naturaleza de espectador me limitó a contar el relato, sin participar en esclarecerlo; guardarlo en mis habitaciones y que en susurros llegue a través de la cama a alojarse en los sueños de algún huésped que al terminar lo hiciera cuento.
Los perros fueron los primeros en detectar el fétido olor. Se alejaron instintivamente, también. Los gatos cantaban plegarias a la luna que parecían melodías de manicomio. Las ratas fueron las primeras en llegar al lugar. Inspeccionaban la zona con sus trompas, y con sus afiladas garras cateaban el interior de la bolsa. El comandante del pelotón fue el primero en lanzar el zarpazo. El sonido vacío de las latas hizo eco en la noche. Algunas ratas se alejaron, las más cercanas acecharon el contenido de la bolsa. Los perros doblegaron sus patas delanteras. Los gatos se aferraban a las techumbres. Empezó a escurrir sangre. Las ratas jefe husmearon el interior de la bolsa. Lo que caía se lo peleaba la tropa. Una lengua canina calló, haciendo rodar una botella de vidrio que contenía los restos de salsa cátsup. Todas las ventanas del hotel se cerraron. Lo último que escuché era que la perra fue envenenada con una letal dosis de chocolate en barra. La evidencia fue descubierta en sus colmillos y las envolturas debajo de sus orejas.

lunes, 12 de octubre de 2009

Ejercicio 3: ¿Nos vamos o nos quedamos?


Foto: Harmida Rubio
IAGO Oaxaca

Suguiendo con la idea de la Creación de personajes, este tercer ejercicio tiene la intención de hacer al personaje transitar y vivir en un escenario determinado, provocando que se sienta totalmente agusto en él o que lo desprecie de sobre manera.

Se trata de que, en base al personaje creado en el ejercicio 2 (o en base a cualquier otro personaje, no tiene que ser ese); se desarrolle una historia en un espacio específico, diseñado literariamente (¿ésta será la palabra adecuada?), para ese personaje especial.
Así, la situación, los otros personajes, los ambientes, pero sobre todo el espacio, harán que el personaje se apropie de una de estas dos frases:
"De aquí soy" o
"Mejor vámonos de aquí"
Obviamente estas frases son una sugerencia, pero cada creador o creadora puede decidir cambiarlas por otras, las que más le gusten o las que se le vengan en gana, a ella, él o a su personaje.
Suerte y ¡que disfruten la escritura!

Postcard/ Breve desde Chicago



Texto y foto por: Fernando Winfield Reyes


Uno se asoma a la ventana del cuarto del hotel por la mañana de un domingo. Todavía el movimiento de la ciudad llega como un murmullo, como una dinámica silenciosa y cierta.

Sobre el azul claro del cielo se recortan altos bloques de arquitectura: torres de vivienda, de oficinas o negocios que se erigen con majestuosa solidez allí en su aparente simplicidad estacionaria sobre un sitio. Torres o mejor dicho, rascacielos que en sus distintas alturas y épocas constructivas pueden leerse como un desafío a la gravedad, como una promesa erigida en la lógica más radical a favor del capital inmobiliario y financiero, como un despliegue tecnológico en constante revolución, como el agregado de un paisaje artificial posible que da sentido a un modo de vida urbano: en suma, como la hermosa posibilidad, para muchos visionarios en el tiempo, de hacer ciudad a partir del avance de la técnica a favor de la alta concentración, de la densidad.

Pero las torres o rascacielos no serían posibles sin las vías que nutren este tejido inmenso, múltiple y complejo de suelo, concreto y acero…


Chicago, 26 de Octubre de 2008
162 EAST OHIO STREET, ROOM 1203